Saturday, December 31, 2011

Sí pero No

"No hay mejor cuña que la hecha del mismo palo."
(Popular)
Ha sido un año malo. Afortunadamente no fue peor.
La isla, por decirlo así, aún no se ha hundido pero sí empieza a vislumbrarse un cambio. Mas no es un cambio ideológico sino simplemente generacional. Sólo el tiempo hace conversos y esa verdad está profundamente asumida.
Pasa en los colegios, en los equipos de trabajo,de deportes, de gobierno... siempre hay resistencia al cambio por más que una recesión, ya camino de una depresión económica, amenace. Se reconocerá o no su urgencia pero no hay cambio inmediato nunca ni aún viviendo en una situación tóxica.
Las actitudes hacia el cambio son cuatro; ("asumo el cambio sin más"), No ( "sobre el no no hay nada escrito, me quedo igual y ahí me las den todas"), No pero Sí ("mira, así de entrada tu rollo no me convence pero si me demuestras que vale me apunto")... y el Sí pero No (" qué guay, de puta madre, sí, sí, por supuesto que yo me arrimo al árbol más frondoso... pero mira vete tú primero que... es que... mmm, no sé ¿sabes?").
Los Sí pero No son abundantes en la isla, y también en esencia los más reacios al cambio y destructivos. Son indetectables al principio, sólo el tiempo los desenmascara porque como en todo lo importante es durar. Eso en una isla afectada de desmemoria y de presentismo hará que no se vean venir las cosas entretenidos en las tracas; ruidosas como una catarata (de obras) pero efímeras como crecidas de barrancos.
Entre los leñadores, tanto los que tumban árboles como los que dan leñazos, es bien sabido que poniendo una cuña hecha con un pedazo del propio tronco, éste cae con menos esfuerzo ... eso se sabe desde antiguo pero ha sido ahora cuando las cuñas, tanto morales como ideológicas han sido las protagonistas; los hijos, tanto los de sangre como los de ideas, han sido la cuña no sólo para el padre chico más conocido de la isla sino también para todos los que tienen hijos y ven su futuro, al menos el de los dineros, comprometido y acorralado.
En cuanto a la parte país de la isla... la recesión nos ha hecho descubrir que no hay derechas ni izquierdas, sólo pragmatismo, por lo menos cuando se mira de cintura para abajo, sea al bolsillo o a la cremallera, y viviremos más paradojas; no sólo hemos asistido a un gobierno de izquierdas haciendo políticas de derechas, sino que el que lo sustituyó se verá forzado a traicionar a sus amigos naturales, la banca y grandes empresarios, para romper el nudo gordiano de la deuda de las familias que no deja crecer al país. Cosas de las que reniegan como la dación en pago, regular las SICAV o centralizar las políticas contables autonómicas se verán obligados a tratarlas. Mientras arreglan los dineros quizás cosas más importantes se pierdan por el camino, después de todo un país no es sólo bolsillo sino también cabeza y corazón para administrarlo y rentabilizarlo, y nada se ha dicho sobre esas otras partes del cuerpo.
En cuanto a la parte hombre de la isla... ha sido un año de crecimiento con momentos dolorosos por empatía. Se demostraron a sí mismos los que se llaman una gran familia que les era un pariente desconocido. Mas me asusté a mí mismo descubriendo que no me importaba... el año me dejó bien; ya no siento resentimiento, ahora siento compasión.
Ojalá para el próximo sienta ilusión.