Thursday, May 31, 2012

La mesa buena

"Nunca realice una inversión sin antes preguntar: ¿Quién está en el otro extremo de la operación?"
(En "Day Trading: Negociación intradía: estrategias y tácticas: técnicas rentables para todo tipo de estrategias de trading". Por Oliver Velez y Greg Capra.

Nos hacemos la ilusión de que el tiempo lo cambia todo, y es cierto, pero no cambia sino  que evoluciona desde un punto a otro adaptándose a las circunstancias.
En los negocios es especialmente palpable esta realidad: Pueden hacerse hoy día negocios sobre bienes que antaño ni existían pero la esencia del negocio, el incentivo y el beneficio, continúan a través de los tiempos variando sólo en cantidad y tal vez en reparto y disposición.
Recuerdo un tiempo aún no ido. Una vez mi familia me llevó a una fiesta de fin de año a un local donde había una serie de mesas dispuestas, quien las servía era compañero mío de estudios y ayudaba a su padre en los menesteres del servicio esa noche. Me saludó afectuosamente pero enseguida agachó la cabeza ante la mirada reprobadora del padre, y patrón...
La noche continuó y en una ocasión el padre le ordenó llevar más botellas " a la mesa buena", es decir, la de los socialmente señeros del pueblo y dejara de lado las otras, seguramente no tan rentables. Esa expresión se me quedó marcada en la memoria, fue el principio del descubrimiento de las diferencias sociales y de cómo se perpetuaban a través de las generaciones.
Con Facebook ha pasado lo mismo pero con más glamour y más modernidad. Tal vez ahora sea más democrático y accesible el invertir pero siguen habiendo tiburones y pececillos como antaño. Ocurrirá que quienes ganarán más serán los que más han invertido, y entre los que han invertido poco sino han llegado a cierto nivel, incluso tendrán pérdidas. En Economía se le llama a ese fenómeno "barreras a la entrada del mercado".
Cuando se invierte debe ser uno consciente de si es un invitado de la mesa buena o no, y actuar con la prudencia debida pues más valen pequeñas inversiones rentables que una sola grande muy arriesgada. A los de arriba poco les importa, porque les es relativa, la pérdida de lo poco que tengan los de abajo.
Espero que si alguna vez vuelvo a ve a mi compañero me siga saludando afectuosamente... como él, yo tampoco estaba invitado a la mesa buena.