Tuesday, November 15, 2005

El colesterol





SANDRA LUJÁN. Las Palmas de Gran Canaria
Don Juan, hoy día párroco de Santa Lucía de Tirajana, cuenta cómo casi por casualidad descubrió que la tunera era, nunca mejor dicho, mano de santo contra el colesterol alto. Hace 16 años, cuando aún no se había ordenado sacerdote viajó a México para visitar a un amigo que era el abad de un monasterio de monjas trapenses.
Recuerda que fue una señora, que casualmente era “de Juncalillo, aunque llevaba 35 años viviendo en México”, la que le dio la idea: “padresito, lo mejor contra el colesterol son los nopales”. En realidad esta buena señora se estaba refiriendo a lo aquí conocemos como penca de tunera.
Don Juan, que llevaba sufriendo durante años unos índices de colesterol por encima de lo recomendable, siguió la receta de esta señora y, milagrosamente, en quince días su colesterol se había reducido hasta “incluso un poco por debajo de lo normal”. Desde entonces todas la mañanas toma esta pócima y “nunca más me ha vuelto a subir el colesterol, siempre dentro de los límites normales”.
La vida y la profesión de sacerdote han llevado a don Juan hasta muchos pueblos del Archipiélago, desde Guatiza en Lanzarote, hasta San Bartolomé de Tirajana o Telde en Gran Canaria, pasando por La Graciosa o Fuerteventura. Allá donde va, “siempre que alguien me comenta que tiene alto el colesterol, yo le doy esta receta”. Y, hasta ahora, nunca ha fallado.
Utilizándose a diario, en el plazo aproximado de un mes, los niveles de colesterol de todo aquel que lo prueba disminuyen hasta los índices aconsejables (200 miligramos por decilitro de sangre) y, con ello, también los riesgos de padecer problemas cardiovasculares.
Eso sí, don Juan es consciente de que además de la tunera, es preciso seguir una dieta sana, es decir, rica en grasas insaturadas y pobre en saturadas. También es recomendable llevar unos hábitos de vida saludables, practicando algo de ejercicio físico y, por supuesto, huir del tabaco y el alcohol.
¿Cómo tomarlo?
Don Juan, este cura de poco más de 60 años, no tiene ningún problema en revelar su secretillo. Muy al contrario, está encantado de “poder ayudar” a quien lo necesite.
Lo primero que se debe hacer es raspar bien la penca de la tunera. A continuación, se corta en trocitos pequeños, “del tamaño de un cuadrito de chocolate”, y se meten en el congelador.A partir de aquí, no hay ciencia. Todos los días se saca un cuadrito del congelador, se prepara un zumo de naranja y se le hecha el trocito de penca. Luego se pasa por la batidora y se bebe. Eso sí, este jugo hay que tomarlo en ayunas.
Don Juan se muestra sorprendido por que en Canarias no se conozcan los grandes beneficios de esta planta, que en Me´xico se compra en el supermercado como cualquier otra verdura para el potaje y un sinfín de recetas culinarias, desde ensaladas, sopas, cremas o budines hasta tacos, quesadillas, tlacoyos y tameses. Y es que, en la tierra de los mayas se considera casi un manjar que combina a la perfección con legumbres, pescados, huevos, quesos o carnes, entre otros.
Las otras muchas bondades de la penca
El consumo de la penca de tunera o nopal no sólo se recomienda para controlar en la sangre los niveles de colesterol. En México también se suele utilizar para el tratamiento de la diabetes del tipo 2, dado que esta planta ha demostrado disminuir la glucosa. Además, tiene un alto contenido en fibra natural, lo que ayuda a mejorar el tránsito intestinal.
Incluso se han comprobado sus ventajas a la hora de bajar de peso, sobre todo porque es un nutriente con muy pocas calorías. Asimismo, el jugo de la planta se recomienda en la medicina tradicional para combatir la fiebre y como cura de algunas enfermedades biliares y renales; calma la sed y rehidrata casi de inmediato el organismo. También es común su utilización para elaborar diversos productos de cosmética como cremas limpiadoras e hidratantes, champús, enjuagues, mascarillas y jabones.
Tomado de Canarias Ahora.

Sunday, November 13, 2005

Estadísticas, jóvenes y mileuristas


Los mileuristas son jóvenes, con estudios, cuyos sueldos no superan los 1000€, una gruesa mayoría en España a tenor de los artículos previos que ya he publicado anteriormente; el informe de la OCDE y otros textos.
Yo creo que vivimos un tiempo de transición, de crisis... y de profundo desencanto. Nuestra generación es el producto de un logro colectivo que ha llevado a España adelante, comparándolo a sus vecinos europeos pero paradójicamente ese producto, ese logro, no ha fructificado. Nos hemos quedado parados, sin fuelle. Una paradoja.
Los desencantados muy a menudo sufren de incomprensión. No es para menos por parte de los que nos precedieron pues su ilusión fue vernos donde estamos hoy y desde luego ellos no pueden darnos respuesta a nuestro futuro. Nuestros iguales tampoco nos entienden porque el logro ha consistido en que cada uno ha podido escoger su destino, no era como antes donde todos querían compartir un mismo destino, un mismo objetivo.
Buscar solos el camino no sólo se ha vuelto necesario sino además difícil porque parece que todos los caminos o están ya trillados o son extravagantes.
El tiempo nos dará, supongo, respuestas. Mientras nuestra realidad paradójica nos regala perlas recogidas en divertidas estadísticas que contradicen una realidad demoledora de la que abominamos en pos de un ideal de triunfo del que ni siquiera sabemos si existe.
También, a algunos como yo, el tiempo le dice que ya no puede considerarse joven... aunque eso me pase desde que nací. Ya lo comentaré otro día.

Saturday, November 05, 2005

El carnet de conducir


Cada dos viernes ocurre un fenómeno espectacular en la Gomera: Varios examinadores de Tráfico vienen desde Tenerife.Es todo un acontecimiento, no sólo para los aspirantes sino además para los múltiples parroquianos de los numerosos bares, para el personal que contempla divertido el asalto a las reservas de tila de la isla,histriónicos comentarios y risitas de los candidatos y anécdotas mil de estos exámenes.Se da una circunstancia curiosa; todos los desahuciados de Tenerife, los eternos suspendidos, vienen hasta aquí con la esperanza de aprobar porque como no hay semáforos y sólo dos calles piensan que será más sencillo... pero ¡ay!, que no es oro todo lo que reluce y en esta isla algunos han suspendido por pararse en un Stop sólo dos segundos, en vez de tres, otros por ir sólo a 10 km/h o por no poner la tercera en la vía de acceso al puerto, otros por eqeuivocarse y poner la cuarta en vez de la segunda, otros pocos más por no reglar los espejos acorde a su talla y uno por no saber dónde estaban las luces del coche al entrar en un túnel. También hubo quien suspendió por calársele el coche en un cruce en el que tenía un Stop y quedaba el coche cuesta arriba; se olvidó de poner la primera. Aunque los ha habido peores, en esta ocasión una suspendió por subirse al bordillo, la acera y casi llegar al mar... ¡antes de salir!, en vez de marcha atrás puso la primera y aceleró fuerte mientras tenía la cabeza virada para atrás.Evidentemente se la invitó amablemente a bajarse del coche.
Aquí se cagan encima como les toque la temible Thatcher(*); una examinadora famosa por su dureza. Cuenta la leyenda que lo es más con las chicas.
Mención aparte es el examen teórico. Siempre hay más candidatos para este examen, pero no es por la lógica normal de la enseñanza sino debido al altísimo índice de suspensos. Fui al bar a desayunar, el examen es a las 12:00 y ya a las 11:00 me encuentro a dos muchachitos del mi pueblo charlando animadamente... iban ya por el vodka con limón después de dos buenas cervezas... a las 14:00 me los encuentro en la guagua y el chófer les pregunta qué tal la cosa. Risas que se mean comentan que uno suspendió por un ítem y el otro por cuatro, pero están muy contentos porque otro pobre de Chipude en su cuarta ocasión tuvo 27 fallos de 40... mal de muchos consuelo de tontos o, desde luego, son poco considerados hacia sí mismos y los otros.Dentro de dos viernes nueva entrega para el anecdotario isleño. El negocio del carnet sigue viento en popa mientras tanto.

(*) Me comenta un amigo algo que pudiera ser insólito para los candidatos: Todos los días a las 07:30 esta mujer toma o bien la guagua 90... o la 90... al objeto de ir al trabajo. Es amable con los pasajeros y cede aún su asiento a los más vejetes pese a ser ella ya de edad merecida.
No saben que es la temible Thatcher.
Por cierto, yo aprobé con esta mujer... menos mal que no se dio cuenta de la lesión que tenía en el pie. En aquellos tiempos trabajaba de peón y dos días antes del examen me clavé un clavo. Tenía el pie muy inflamado, el izquierdo, y debía presentarme pues se me caducaba el teórico. Yo era al revés del pepino; el teórico fue un paseo pero el práctico, donde empecé sin saber dónde estaba el embrague, me costó bastante. Me presenté dos veces e hice 49 prácticas.
Todavía recuerdo el dolor del pie al apretar un poquito el embrague al cambiar las marcas, pero yo sudaba más pensando que descubrieran mi engaño porque no les dije nada ni siquiera a mi monitor hasta el final... y cuando todos estaban asaltando el bar yo estaba sentadito en un banco, lo más cerca posible de los coches de prácticas, tostándome al sol y evitando mover lo más mínimo el pie para que nadie se enterara.
Era tanto el dolor que no esperé a nada y me fui a coger la guagua. Menudos cachondeos con el cojo mientras caminaba aquellos insufribles trescientos metros hasta la parada.
Al llegar a mi pueblo mi madre me dijo que estaba aprobado.

Wednesday, November 02, 2005

Mi primer día de trabajo

Suena casi a chiste pero es cierto; hoy empecé a trabajar de forma oficial en España. Hasta ahora había estado en el lado oscuro de la fuerza, de la fuerza laboral, o en el extranjero.
Hete aquí que aparezco con mi ropita americana de inmaculado gris, sólo me faltó la corbatita azul, y mi mochilón canadiense casi vacío porque todavía no hay mucho cachivache que llevar... cosa que no tardará en ocurrir a buen seguro.
Una premonición interesante; al ir a tomar mi jugo me encontré con Paco, el del club de buceo y me informó del cambio de sede del mismo y me invitó a hacer alguna inmersión. Por supuesto que sí, me muero de ganas pero eso deberá ser después de conseguir un coche porque paso auténtica necesidad.
Hoy sólo fue lectura de la documentación existente y alguna entrevista informal con el personal. He aprehendido varias cosas muy interesantes y coincidimos en nuestros análisis Mary Carmen, una psicóloga del Cabildo, sobre algunos aspectos en la valoración de los informes.
En fin, esperemos acontecimientos.