Sunday, January 29, 2006

El chabolo


Todo viaje, antes de dar el primer paso, requiere salir por una puerta. Durante seis meses en Vancouver viví en esta casa situada en un lugar llamado Southlands; las tierras bajas al sur de Vancouver junto al rio Frasier y el aeropuerto internacional de Vancouver.
Todas las mañanas me subía en la guagua número 7 hasta Downtown o en la 32 hasta Burrard Street. En total unos 45 minutos.
En el jardín los Fackstorp, la familia anfitriona, tenían un pequeño huerto y un arándano del que tuve oportunidad de comer pues florecen en agosto y septiembre.
La casa tenía doble planta y habitaciones distribuidas en alas. Una de ellas, la que mira a nosotros, era la privada de la familia y el resto eran habitaciones para los estudiantes. Cabíamos 5 perfectamente con habitación individual más la familia que eran tres. Cuatro baños, un salón de estar, un cuarto para la tele y cocina-comedor. Más cuarto trastero y garaje de dos plazas.
Desde luego por falta de espacio no era.
Aún así en aquella época estaban pensando en venderla y mudarse a otra zona residencial.
Durante el verano solíamos comer fuera en el patio que se ve y a veces Soren, el cabeza de familia, se lucía con unos asados... una vez Cynthia se fue a Miami por trabajo y Soren preparó unos deliciosos langostinos asados. ¡Qué ricos!.

Saturday, January 28, 2006

Hello Vancouver!


Hoy por fin me he animado a mirar a todos mis recuerdos de Vancouver. Al regresar estuve tan triste que mirar las fotos me dolía.
Fue una de las experiencias más positivas de mi vida. En Vancouver fui yo mismo. No quedaba nada de lo que conocía que me rodease. Fue allí donde supe si lo que pensaba, hacía o decía era lo correcto y mejor para mí o no.
Empiezo aquí una serie de entradas en las que recojo mis impresiones de aquella experiencia como los capitanes de barco: Recogiendo detalles e impresiones de la singladura, en este caso, singladura vital.

Sunday, January 22, 2006

Mi cumpleaños

Hoy es mi cumpleaños, otra vez por la misma fecha obviamente.
En este año realicé por fin mi viaje a Canadá, regresé y por primera vez en España trabajé de forma oficial, y ahora me pregunto qué rumbo tomar.
Nuevos proyectos rondan por mi cabeza y nuevos objetivos como un coche nuevo y por fin subir de grado en mi cualificación para el buceo. Pienso además en viajar a Reino Unido pronto para por fin desterrar aquel miedo adolescente a ese país tan curioso.
De Canadá regresó una parte de mí pero otra se quedó allá. Volví con secretos en la memoria. Debo volver para reencontrarme también.

Saturday, January 07, 2006

Ñame o Taro




Nombre vulgar: Colocasia, Ñame de Canarias, Taro
Nombre latino: Colocasia esculenta (L.) Schott, sin. Colocasia antiquorum
Familia: Araceae Categoría: herbácea vivaz con rizomas tuberosos
Porte: mata abierta con grandes hojas arquedadas
Follaje: persistente; largo pecíolo envainante en la base que se inserta en el centro del limbo; hojas coriáceas, carnosas, codado-sagitadas, intensamente marcadas por venas de color violeta
Floración: rarísima; diminutas flores perfumadas rodeadas por una espata (como un Arum) seguidas de bayas Color: crema o amarillo claro
Crecimiento: rápido Altura: 1,20-2,40 m Plantación: en exterior desde la primavera hasta el otoño Multiplicación: separación de vástagos o división de tubérculos
Sustrato: en contenedor: sustrato rico, humífero, bien drenado; en climas suaves puede cultivarse en el borde de un estanque
Situación: sol o semisombra, protegido del viento para evitar daños en el follaje Zona: 10-11 (temperatura mínima de 15º para que el follaje sea persistente)
Mantenimiento: riegos frecuentes en verano, añadiendo regularmente un fertilizante; mantener ambiente húmedo para evitar la aparición de araña roja; pueden aparecer manchas blanquecinas irregulares en las hojas (originadas por Leptosphaerulina trifolii) y volverse quebradizas con el tiempo
Observaciones: ¡Atención! Planta tóxica para hombres y animales. Toda ella contiene cristales de oxalato cálcico que irritan la boca y la piel y pueden provocar edemas. Se tiene constancia de intoxicaciones gravesEste género es originario de las zonas tropicales húmedas de Asia, tal vez de Birmania; comprende 6 especies y más de 1000 variedades locales todavía sin repertoriar.Desde hace siglos se emplea como producto alimenticio básico en numerosos lugares del mundo (África, Asia, Oceanía, Pacífico, Sudamérica...) por su riqueza en elementos nutritivos. Los tubérculos (30-60 cm) están cubiertos por una piel marrón, rugosa y peluda. Son ricos en almidón y potasio, y se consumen cocidos. Los brotes jóvenes, las hojas y los tallos contienen vitaminas. En su preparación hay unas normas de cumplimiento obligado: remojo prolongado, baño en agua con unas gotas de lejía y cocción adecuada. No hacerlo supone riesgo de intoxicación.
Hay dos especies que se cultivan por sus tubérculos comestibles: C. esculenta y gigantea. La cosecha se hace a los 8 meses de su plantación, en terreno seco o en suelo pantanoso.Otras especiesColocasia antiquorum: grandes hojas manchadas de violeta; algunos autores consideran que es sinónimo de C. esculenta.Colocasia gigantea: nativa de Malasia; grandes hojas verde claro recubiertas por una pruina blanca por el envés (foto)Colocasia variegata : grandes hojas manchadas de color marfil .
* * *
Aquí en Canarias la llamamos Ñame y consumimos mayormente dos variedades locales que distinguimos por el color del tubérculo; rojizo o color crema. Es un plato típico de la Navidad debido a que se cosecha mayormente por esas fechas y también a que es sumamente laboriosa su preparación.
Para preparar los tubérculos, única parte que comemos, primero hay que ir al barranco o a huertos inundados donde los plantamos para que no les falte agua y cavar aquellos que tengan un mínimo de dos años de edad. A nosotros nos gustan los ñames grandes porque son más fáciles de desbarbar, o sea, de limpiarles todas las pequeñas raíces que rodean al tubérculo y por supuesto la tierra. Suelen pesar entre dos y tres kilos y, a veces, los partimos para facilitar la cocción.
Debido a que la planta es venenosa al estar llena de oxalato cálcico, la cocción es larga y tendemos a sobrecocinarlos. Entre dos y tres horas a fuego fuerte y se bota la primera agua en la que sacan una espuma. Hay que asegurarse que quedan bien cocinados porque si el centro se queda crudo o poco hecho provocan irritación anal y ardor al defecar... que ni pocos chistes y anécdotas al respecto. A más de uno le ha "ardido" la cena de Navidad.
Tienen un sabor algo insípido y dependiendo de la isla, lo acompañan al comerlo bien con miel, en Tenerife por ejemplo, o con mojos de cilantro o pimienta, en la Gomera. Bien cocinados son muy suaves en el estómago y no sacian tanto como las papas.
Personalmente no me hacen mucha gracia por ese sabor insípido y porque dejan en la boca un regusto pastoso... les pasa como a los bombones; se derriten en la boca.

Thursday, January 05, 2006

Año 2006

Pues sí, disfruté de estas fiestas en paz y tranquilidad. Sin estruendos ni excesivos gastos pero en paz. Creo que han sido unas fiestas bien aprovechadas; me han permitido descansar, pensar, aburrirme incluso... tengo la impresión de que este será mi año y pienso aprovecharlo al máximo.
Este weblog será mi testigo en esta nueva aventura vital.