Sunday, January 29, 2006

El chabolo


Todo viaje, antes de dar el primer paso, requiere salir por una puerta. Durante seis meses en Vancouver viví en esta casa situada en un lugar llamado Southlands; las tierras bajas al sur de Vancouver junto al rio Frasier y el aeropuerto internacional de Vancouver.
Todas las mañanas me subía en la guagua número 7 hasta Downtown o en la 32 hasta Burrard Street. En total unos 45 minutos.
En el jardín los Fackstorp, la familia anfitriona, tenían un pequeño huerto y un arándano del que tuve oportunidad de comer pues florecen en agosto y septiembre.
La casa tenía doble planta y habitaciones distribuidas en alas. Una de ellas, la que mira a nosotros, era la privada de la familia y el resto eran habitaciones para los estudiantes. Cabíamos 5 perfectamente con habitación individual más la familia que eran tres. Cuatro baños, un salón de estar, un cuarto para la tele y cocina-comedor. Más cuarto trastero y garaje de dos plazas.
Desde luego por falta de espacio no era.
Aún así en aquella época estaban pensando en venderla y mudarse a otra zona residencial.
Durante el verano solíamos comer fuera en el patio que se ve y a veces Soren, el cabeza de familia, se lucía con unos asados... una vez Cynthia se fue a Miami por trabajo y Soren preparó unos deliciosos langostinos asados. ¡Qué ricos!.