Os traigo hoy un cuento, no un chisme, muy viejo. Este relato, " Las tres cartas de Teddy Stoodard ", fue publicado por primera vez en 1976 en la revista “Home Life Magazine” como obra de ficción. Elizabeth Ballard hoy se llama Elizabeth S. Ungar (por el apellido de su esposo) y aclaró que este texto y sus personajes son una ficción. Lo aclaró porque efectivamente como pasa con los mitos este cuento trascendió a su tiempo y a su autora y adquirió rango de historia... tanto así que algún avispado pastor de parroquia con el mismo nombre del alumno se hizo pasar por este personaje ficticio a ver si caían donativos auténticos a su iglesia. La historia en sí sintetiza el valor y el sentido de la vocación en la enseñanza, un sector siempre incomprendido en nuestra sociedad bien por exceso bien por defecto, y el Efecto Pigmalión en entornos académicos (y laborales posiblemente) de Robert Rosenthal en el que se concluyó que efectivamente las expectativas del docente in...