Thursday, October 27, 2005

Zorras cuidando gallineros



Suspendidos de empleo 17 cuidadores de Valle Tabares con antecedentes
Marta R. Román Santa Cruz
Un total de 24 personas que actualmente trabajan en centros de internamiento para jóvenes con medidas judiciales en Canarias tienen antecedentes penales, según anunció ayer el director general del Menor y la Familia, José Luis Arregui. De ellos, 22 pertenecen a Valle Tabares II, ubicado en el municipio tinerfeño de La Laguna y los otros dos a Hierbabuena, en la isla de Gran Canaria. Arregui declaró que 17 personas de las instalaciones laguneras, que ejercían funciones de cuidador o monitor contratados por la Fundación Ideo, han sido suspendidas de empleo y dos están de baja. Además, cinco guardias de seguridad pertenecientes a la empresa Seguridad Integral Canaria, están siendo investigados.
En lo que respecta a los dos trabajadores del centro grancanario, ambos han sido despedidos inmediatamente. Todas las personas, según detalló el responsable de la Dirección general del Menor y la Familia, han cometido delitos relacionados con malos tratos, tráfico de drogas y robo con fuerza. Arregui, en ese sentido, habló de que algunos tienen "causas más graves", aunque no especificó más. Para poder entender la trascendencia del hecho, y también el desconocimiento por parte de las autoridades de que existía personal con antecedentes judiciales o penales, Arregui contó que fue el ex director del centro penitenciario Tenerife II, Juan Carreiro, el que reconoció a un antiguo preso en una de las visitas que está realizando a los centros de menores tras su nombramiento como asesor de la Fundación Ideo, empresa encargada de la gestión de estas instalaciones. Este cuidador había cumplido condena por tráfico de drogas. Además, confirmó que sobre uno de los despedidos en Hierbabuena, que trabajaba como educador, pesaba una orden de busca y captura por un delito de malos tratos. Entre seis meses y tres añosSobre el tiempo que llevaban contratados, Arregui manifestó que "algunos llevaban tres años y otros habían sido seleccionados hace seis meses". "Todos contaban con informes óptimos realizados por los antiguos directores", matizó el director, que también aclaró que "está prohibido pedir los antecedentes penales a los aspirantes". No obstante, esta condición si es exigible a los vigilantes de seguridad. Consultado por esta cuestión y por el hecho de que cinco de ellos están siendo investigados en estos momentos, Arregui sólo adelantó que "esa pregunta se la vamos a hacer a la empresa encargada del servicio".
El director del Menor y la Familia no dudó en calificar la situación de "muy grave" y estimó que lo más lamentable del caso ha sido la actuación de los antiguos directores y la falta de colaboración con la Fiscalía de Menores de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. En ese sentido, aseveró que "existían requerimientos anteriores por parte de la Fiscalía para que se entregase la relación de trabajadores". Según sus palabras, esto no se hizo hasta el pasado 4 de octubre, fecha en la que él tuvo conocimiento de tales requerimientos. 4% de la plantillaEl cotejo de esta lista con las bases de datos de la Fiscalía sobre personas con antecedentes penales dio como resultado el descubrimiento de los hechos. Porcentualmente, suponen entre el 4 y el 5% de la plantilla y cualitativamente Arregui consideró que "muchos de los problemas que hemos tenido en los centros pueden estar causados por haber contratado personal con estos perfiles".
Por otra parte, la posibilidad de que algunos de estos trabajadores suspendidos, con delitos por tráfico de drogas, haya podido facilitar la entrada de estupefacientes en los centros provocó en Arregui un silencio del que finalmente salió afirmando que "no puedo establecer especulaciones sobre ese asunto". El director aseguró que "queremos normalizar los centros y, por tanto, no podemos contar con este tipo de perfil". No obstante, consultado sobre por qué sólo se ha procedido al despido inmediato de dos personas, dejando al resto suspendidos de empleo o de baja, Arregui alegó que "hay que estudiar todas las circunstancias caso por caso". Por otro lado, Arregui habló de que, desde su toma de posesión hace cuatro meses, tras la salida del PP del Ejecutivo Autonómico, "hemos entrado en una toma vertiginosa de decisiones". En ese sentido, y por primera vez, el director definió como "muy dudosa" la gestión llevada hasta entonces. Recordó que "el mismo día que me incorporé a la Dirección General murió una menor en un incendio en Valle Tabares I y en un corto espacio de tiempo tuvimos que cerrar dos centros porque no ofrecían seguridad a sus internos". Precisamente, "seguridad y transparencia", además de "decisiones tomadas con cautela" es lo que Arregui dijo que quiere imprimir en esta nueva etapa. Subrayó que estos últimos hechos han sido fruto de la "colaboración con la Fiscalía de Menores". De hecho, y según ha podido conocer este periódico, fue la Fiscalía la que inició la investigación y comunicó la gravedad del tema al juez de menores que requirió a la Dirección general del Menor y la Familia poner cartas en el asunto.
DIARIO DE AVISOS. 27/10/2005

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Pues el título ilustra mi opinión. Pusieron una zorra a vigilar un gallinero o a un ratón a vigilar el queso, tanto da.
Yo por estos elementos contratados y por la labor de reclutamiento de la empresa no me preocupo porque son obviedades en las que cualquiera repara. Me preocupan esas criaturas en manos de semejantes escuerzos. Ellos no son angelitos, por supuesto que no, pero no cabe duda que al lado de ese personal aprenderían , qué duda cabe, artes aún más refinadas.
Mal que bien son el futuro de las islas, o una parte de él, estos muchachos. Estamos haciendo como los patanes; nos estamos comiendo la semilla.
Ya en anteriores post cuando estaba en el extranjero, advertí de esta situación lamentable. Es cierto que nuestro desgobierno no puede atender ese tipo de cosas pero si no lo puede hacer sí debiera seleccionar bien a los seleccionadores o coordinar mejor a los coordinadores.
Pobres criaturas... y pobres de nosotros cuando la vida nos da estas tortas mostrándonos nuestra estupidez e incompetencia. Una dolorosa realidad.