Thursday, February 21, 2008

La Donna é mobile


La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento.
Siempre un rostro amigable y hermoso
entre risas o lágrimas, es mentiroso
La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento.
y de pensamiento, y de pensamiento.
¡Siempre es miserable quien en ella confía
y le entrega incauto el corazón!
Pero nadie se siente del todo feliz
si de su pecho no bebe el amor,
¡La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento
y de pensamiento, y de pensamiento!

Cuando Verdi escribió Rigolleto estaba viviendo Italia una etapa políticamente convulsa, de la que aquí entre nos parece haberse constituido en norma. Esta noche la veda, quiero decir la campaña electoral, también se abre en España... deseemos que no con tanto ímpetu, más que nada porque al que gane le quedan cuatro años por delante y deberá guardar un poco de pólvora para manejar la recesión que ya se deja ver.

Si se sustituye "mujer" por "política" esta ópera alcanza su significado, oculto o no en aquella época estos musicales eran muy populares y servían de exquisita propaganda ideológica... los tiempos cambian tanto que alteran hasta las ideas: Verdi también escribió Nabucco y dentro de esta ópera está el famoso Va, pensiero o Coro de Los Esclavos que cantan una canción que sintonizaba con las aspiraciones políticas y nacionalistas de la época:

HEBREOS
¡Vuela pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el aire dulce de la tierra natal!
¡Saluda a las orillas del Jordán
y a las destruidas torres de Sión!
¡Oh, mi patria, tan bella y abandonada!
¡Oh recuerdo tan grato y fatal!
Arpa de oro de los fatídicos vates,
¿por qué cuelgas silenciosa del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡háblanos del tiempo que fue!
Canta un aire de crudo lamento
al destino de Jerusalén
o que te inspire el Señor una melodía
que infunda virtud al padecimiento.

Y hoy día la ópera se asocia con todo menos con el pueblo llano... esos que un político llamó "currantes" y otro "masa proletaria"; cada cual que escoja su epíteto preferido.

Pero las veleidades políticas no ocupan hoy mi recuerdo. Lo hace Alfredo Kraus; un personaje singular de dilatada trayectoria. Nunca pude verlo cantar vivo... digamos que la diferencia generacional no me permitió llegar a tiempo, pero su voz me sigue reconfortando cada vez que lo escucho. Es como si volara.

A veces hace falta volar y ver que hay sol por encima de las nubes.