Alfa y Omega

"Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca." Apocalipsis 3:15,16 Llegué tarde. Quiero decir que llegué tarde a la vida, a las cosas que los otros parecían haber vivido ya con anterioridad. Será por eso por lo que la historia de las pequeñas cosas me interesa, escuchar la experiencia de los otros aunque no vaya a compartirla. Así este año estuve al lado de un compañero nuevo. Vi en él la misma fascinación primera por el evento, por el discurso tibio lejos de los tirones de orejas famosos y pretéritos... la irrepetible mirada del niño que explora el colegio nuevo. Lamenté que empezara conociendo los tiempos bajos pero me consoló el que me sobrevivirá: Tiene las dos suertes; comprende a la isla y comprende a los isleños. Este año, siguiendo la tónica común tras reconocer el estado de crisis, la comida de empresa fue austera... y la pieza central del evento; el discu...