Friday, May 01, 2009

Los niños de la llave

"La encuesta realizada por la Fundación SM y la Universidad de Comillas sobre la infancia en España destaca, por preocupante, que el 27% de los niños llega a sentir soledad en su hogar. Ello no sólo es el reflejo de que un 17% se vea obligado a permanecer solo en casa tras salir de las escuela.
La sensación de desatención, incomunicación e incluso aislamiento revela que la presencia de los padres u otros familiares pasa en muchos casos desapercibida. Resulta especialmente serio el dato de que tal situación se agudiza entre los hijos de inmigrantes, como consecuencia de los horarios de trabajo y de los desplazamientos."


De Cuadernos Keynesianos y también la viñeta.




El lenguaje a veces nos sorprende con giros curiosos, más curioso todavía cuando son expresiones vinculadas al lenguaje médico. En este caso una sinécdoque donde una parte representa al todo:

Los "niños de la llave" es una traducción del término "Latch Key Children" que se empezó a usar en entornos psiquiátricos a principios del siglo XIX para referirse a los niños que iban solos sin supervisión a sus casas tras la jornada escolar colgando del cuello la llave de sus casas.
Con el tiempo la llave bajó al bolsillo para también pasado el tiempo volver al cuello con la nueva moda acompañando en esta ocasión al móvil.
Los niños de la llave son la imagen de la soledad infantil, de la reestructuración del mercado de trabajo y de la adultez precipitada de una infancia a la que cada vez se le exige más: No sólo lejos están los días en que los niños explicaban los nacimientos como "salir de debajo de una col" o "venir volando en el pico de una cigüeña" sino además hoy nos sorprenden con horarios draconianos cargados de actividades extraescolares que, en proporción, a veces llega a duplicar una jornada laboral diaria. Se ha confundido pues la natural plasticidad de los niños con la capacidad de rendimiento de los mismos.
Actualmente España tiene un déficit en profesionales dedicados a la salud mental de los niños, e incluso a veces uno se sorprende con la anacrónica idea de que lo mental sólo concierne a los adultos. Lo cierto es que la salud mental es como las caries, atajadas desde el principio, es decir, aplicando profilaxis, se llega a adulto con mejor calidad de vida y esa sí es una garantía de éxito pues después de todo será en esa etapa de la vida cuando uno se desarrolle en la mayoría de los campos.