Sunday, November 07, 2010

Isla de estabilidad

No, no teman, no es otro de esos post de desencanto ante la realidad insular. Eso toca para el fin de año. La isla de hoy es una isla distinta, una isla de futuro:
La Isla de Estabilidad es un término de Física Nuclear ,y adoptado en Química, referido a la existencia de elementos químicos superpesados estables a partir de cierto número atómico: En la naturaleza existen de forma natural 92 elementos, a partir de ese número todos deben ser sintetizados y son radiactivos cumpliéndose además la regla de que su vida media va decayendo, es decir, que cada vez se desintegran en elementos más ligeros más rápidamente.

Pero la teoría también establece que llegado a determinado número de peso atómico, a un intervalo de número de protones y electrones en el núcleo, estos elementos constituirían un grupo que no se desintegraría tan rápido y que además serían superpesados, con todas las características potencialmente útiles que se le suponen a esos elementos. Por ejemplo una nave hecha o revestida con alguno de esos elementos podría incluso adentrarse en el sol sin destruirse pues soportaría las altas temperaturas del plasma, lo que a su vez sería muy útil para por fin encontrar un material que resistiera el proceso de fusión nuclear en un reactor con lo que el problema de la energía quedaría resuelto. Más usos especulativos de esos materiales tendrían que ver con tecnologías y conceptos hoy por hoy lejanos como aplicaciones médicas, uso de la antimateria, nuevos materiales de blindaje y construcción... es por eso tan apasionante la búsqueda de esos elementos superpesados estables, más ahora que hay pruebas empíricas de que efectivamente la isla existe.
Además, como ocurre con la investigación espacial, la búsqueda de estos materiales es la búsqueda de la respuesta a la pregunta de qué está hecha la materia, qué somos, y cómo es que se forman los materiales y por qué son como son. Es decir, tal vez lo importante es el camino y no la meta. Conseguir estos elementos es una aventura apasionante en la que se debe lidiar con las fronteras de la materia, conseguir carambolas nucleares para acercarse aún más a la mítica isla de maravillas prometidas... pero durante ese camino se va adquiriendo experiencia, perspectiva, nuevos desafíos y nuevas soluciones.
Tal vez la mayor aportación de la I+D+I sea precisamente esa; el espíritu de superación, la necesidad de crecer. Aquí, en inglés, nos cuentan el logro de conseguir el Elemento 117: