Saturday, October 06, 2007

La Sape Congolesa





Conocía este fenómeno cultural desde 2006 cuando llegó a mis manos una publicación de La Caixa donde se recogían las fotografías premiadas en el certamen Fotopres´05.


En su galería en Zonacero, Héctor Mediavilla nos deleita con esta exposición más detallada incluyendo toda la serie de fotos y retratando a varios personajes de este singular modo de vivir.


No fue hasta ayer que me volvió a la memoria este rincón del mundo mientras leía el interesante blog "así se fundó Carnaby Street" que su autor define como un blog sobre la cultura de los siglos XX y XXI y las tendencias culturales... sea como sea a mí me gustó muchísimo leer sobre pequeñas anécdotas sobre cine, estilos musicales, artistas y demás.


Me gusta estar al día de las tendencias pero no por seguirlas sino porque me ayudan a entender las cosas que veo y me estimulan a saber más.


Volviendo al tema de la Sape Congolesa no voy a decir lo mismo que las fuentes citadas, siendo así una invitación a conocerlas y de paso saber más sobre la, mal que nos pese, desconocida y estereotipada África sino una reflexión al calor de este tópico:


54 países jalonan y trazan la geografía de África y como un mosaico cada uno dibuja una parte de la realidad... y de África toda sólo nos llega la imagen de hambre, miseria, SIDA y guerras. Y las noticias casi siempre proceden de las mismas fuentes. No es que mientan pero sí que tienen el foco puesto sólo en una parte de la escena.


La Sape es un destello dentro de ese gigantesco caleidoscopio que nos enseña que otras realidades existen y, lo más importante, son posibles. Son posibles aunque sean contradictorias y hasta ofrezcan un contraste casi lacerante; costosos trajes de 1500€ paseándose por callejuelas de tierra y con aguas negras fluyendo por el centro... pero enseñan el precioso don del deseo de superación, de mejorar, de crecer que siempre nos acompaña y nos anima en la siempre adversa vida.

La vida no nos da el derecho a la felicidad sino al de intentar serlo siendo el camino nuestra decisión.

Eso es lo que pensé al ver aquellas fotos.