Wednesday, October 03, 2007

Sputnik

Hace 50 años... ¿quién lo diría?. Será la televisión pero es como si hubiese sido ayer mismo cuando el Sputnik inició lo que en un contexto militar llamaron la Carrera Espacial.
La idea era tan sencilla como simplemente un transmisor de radio orbitando alrededor del planeta en lo que hoy se llama una órbita baja. Después vendrían otros disparates que afortunadamente nunca se hicieron como aquello de lanzar una bomba atómica a la Luna para que todos pudiésemos ver el resplandor acá abajo... menos mal que eso salía más caro que el posible rédito mediático. Pero en otros casos no hubo tanta suerte y, tras Laika, varios animales sufrieron o murieron para alcanzar el sueño de salir del planeta. Y tras ellos también nuestra especie tuvo sus bajas... algunas, si se hubiese compartido la investigación y el anhelo de explorar se hubiesen evitado.
El espacio nos pone delante del espejo para mostrarnos nuestras grandezas y miserias, puede que tal vez eso sea lo que nos fascina de esa gran aventura.
De titánicas proezas hemos pasado a baratos y eficientes proyectos, de la élite al usuario común: ya las grandes instituciones gubernamentales ceden terreno a la iniciativa privada. Se buscan nuevas ideas y conceptos. Será como el mismo espacio; algo fascinante e inagotable.
X PRIZE Foundation el otro día asombró a todos con una monumental golosina; un premio de 30 millones de dólares a quien llegue primero a la Luna bajo determinadas premisas... sólo con la tercera parte uno podría vivir el resto de sus días sólo de las rentas. Con eso en mano mañana mismo desaparecía del mapa.
En realidad bajo ese gran reto, posible pues la tecnología ya se conoce, funciona y pudiera pensarse en hacerla asequible, se esconde la búsqueda de ideas y talentos, de opciones que permitan una nueva dimensión en la carrera espacial.
Personalmente sólo con la posibilidad de participar en algo tan grande como eso, en el reto de construir algo capaz de salir del planeta, todo mi ser vibraría. Efectivamente el espacio es un lugar para soñar.