Wednesday, November 14, 2007

Jack Daniel´s


Una de mis lecturas adolescentes eran las revistas de divulgación científica, me encantaban esas fotografías llenas de colorido, las ilustraciones de cosas que no se habían visto pero se supone están y en fin, todas esas cosas que la curiosidad impulsa a leer.
Recuerdo que conocí el famoso whisky Jack Daniel´s a través de los anuncios de una página en una de estas publicaciones, la revista Muy Interesante.
Me sorprendió que amablemente invitaran a ponerse en contacto con la compañía así que les mandé una carta con mi exiguo inglés de entonces... y contestaron.
Un precioso sobre con el logo dorado y la primera vez que alguien me llamaba "mister". Dentro un cuidado tríptico en papel de alto gramaje y el proceso y singularidades de ese producto y el entorno donde se produce explicados en español. Todo eso ocurrió hace ya casi dos décadas.
En aquel tiempo conceptos como "marca empresarial", "publicidad por target","imagen de marca" y otras rarezas publicitarias eran como el entrecomillado algo casi esotérico.
La destilería que fabrica este whisky es una rareza dentro del mundo empresarial toda vez que fue fundada en 1875 y desde entonces ha sobrevivido. La identificación de Lynchburg, el pequeño pueblo donde se fundó la destilería, con el producto es tal que se diría forman una simbiosis y me recuerda a la identificación de Silicon Valley con las empresas de informática de hoy día donde uno no se entiende sin la presencia de las otras.
Las bebidas alcohólicas dentro de la publicidad tienen una dilatadísima historia y este producto a su vez es percibido por los consumidores de una forma dual; mientras que algunas marcas o productos se asocian con un estatus alto otras marcas se asocian con un consumo masivo.
Al menos en España todo quisque que haya ido a pulirse en una escuela de publicidad o haya estudiado consumo después de la década de los 60 recordará ese tan manido ejemplo de los primeros días de clase; "Soberano es cosa de hombres"... bueno, también hay bebidas femeninas, nacionales... hasta revolucionarias como ciertos rones cubanos que uno, aunque abomine del alcoholismo, debe al menos probar si tiene oportunidad.
Ya puesto a apañar para casa, también en España hacen ron, el ron de Arehucas , aquí cerca en el municipio de Arucas en Gran Canaria... un vestigio del primer cultivo extensivo de las islas; la caña de azúcar.
Nunca me he visto en esa tesitura pero escribiendo sobre estas bebidas espirituosas la verdad que pienso que de tener que pasarlo prefiero acabar a cuatro patas tras haber cogido una cruda con estos licores que no con un vulgar calimocho. Hasta para caerse tieso al suelo uno debe de tener estilo.