Thursday, November 08, 2007

Un merlot

No me considero un gourmet en el sentido absoluto del término, sólo que me gusta comer bien. Por desgracia como muy poco porque, curiosamente, me aburre. Me gusta lo exquisito y aprecio lo sencillo:
Me gustan lo que considero "sabores puros", quiero decir por ejemplo que las verduras no me gustan cocidas pero sí crudas o las ensaladas, la carne poco hecha, los pescados en su jugo, salsas las menos posibles y postres pequeños de sabor fuerte.
Pocas cosas me disgustan tanto como ver en una mesa un plato colmado... si uno quiere más ya se servirá después de saborear la primera ración. No me gustan las comidas "comunitarias" o campestres pues el objetivo no es comer sino pasar el rato, y para ese cometido mejor hablar que tener la boca llena.
Aquí saboreo un vino merlot australiano... qué cosas en España es muy raro que consuma alcohol y lo voy a hacer en un país con altísimos impuestos para el alcohol. Pero mereció la pena, son difíciles de encontrar estos vinos aquí por obvias cuestiones geográficas y de mercado. También tuve la oportunidad de probar los raros vinos del Valle de Okanagan que cuentan hasta con su festival de degustación y todo. Tienen de particular que son quizás uno de los caldos que más al norte se cultivan: Okanagan es un valle en medio de las Rocosas canadienses, aprisionado ahí tienen un clima bastante seco en contraste directo con el resto de la muy lluviosa Columbia Británica.
En esto pensaba al ver viejas fotos.