Sunday, February 24, 2008

Metales raros


Por Delphine Dechaux (AFP) 14.02.2008 11:49 Londres -


Los pequeños metales alcanzan valores récord.Son las estrellas de la industria 'high tech'. Sus precios están por las nubes y despiertan el interés en la Bolsa de metales londinense.

Mientras el oro, el platino o el petróleo atraen la atención mundial, el cobalto, el magnesio y otros pequeños metales estratégicos brillan discretamente y sus precios suben por las nubes empujados por las industrias de alta tecnología y las fluctuaciones de la oferta china.
"El germanio está en su nivel más alto desde finales de los años 90, el ferrocromo alcanza un precio récord, el cobalto no registraba valores así desde 1978 y el magnesio se acerca a sus niveles de hace 13 años", subrayó Perrine Faye, analista de MinorMetals, firma consagrada a los metales estratégicos. Estos resultados despertaron el interés del London Metal Exchange (LME), la Bolsa de los metales londinense.
"Estudiamos la posibilidad de un contrato en el mercado de futuros sobre cobalto y molibdeno", confirmó Anna Campopiano, directora de estrategia del LME. Un contrato a futuro es un tipo de acuerdo negociado que permite fijar un precio por una cantidad de un producto determinado en una fecha futura.
Sería algo inédito en el mercado de los "pequeños metales", ya que contrariamente a sus hermanos mayores, los metales industriales como el cobre o el aluminio, cuyo precio es fijado en las bolsas de metales, los pequeños metales son negociados de común acuerdo entre productores, vendedores al por mayor y consumidores, y publicados en revistas especializadas.
Cobalto, cadmio, antimonio, galio, germanio, magnesio, manganeso, mercurio o tantalio forman parte de esta tribu de pequeños metales, llamados también estratégicos o "raros", que reúne a unos 30 elementos químicos de nombres rebuscados. "Tienen en común que son subproductos de otros metales, extraídos en pequeñas cantidades y difíciles de sustituir", declaró Roland Chavasse, presidente de Minor Metal Trade Association (MMTA).
Conocidos en muchos casos desde la Antigúedad, estos metales son ahora las estrellas de la industria 'high tech'. Sin ir más lejos, las pantallas planas tienen indio, los teléfonos móviles contienen galio, las fibras ópticas, antimonio, los ordenadores portátiles, tantalio, y el vehículo híbrido Prius, del constructor Toyota, rebosa cobalto. Debido a su escasez, estos metales se han convertido en el caviar de la industria.
Entre 2001 y 2005, el precio del indio pasó de 65 a 1.000 dólares por kilo y el cobalto roza este año los 50 dólares por libra, una cifra sólo lograda en 1978. "Los factores que impulsan el precio del cobalto son la expansión del sector aeronáutico (que lo usa en sus motores) y el crecimiento chino", explican los expertos del banco Standard Chartered. Y es que China, cuyo subsuelo es rico en estos metales raros, es amo y señor de los precios. Según los analistas, el gigante asiático es propietario del 75% de los pequeños metales que circulan por el mercado y un simple retraso en un barco que posponga su entrega puede situar por las nubes por ejemplo el precio del magnesio en pocos días.´
***
Cuando era pequeño la química me fascinaba. Me imaginaba tocando todos esos elementos de nombres casi esotéricos y pensaba que acabaría vistiendo una bata blanca... la bata la llegué a vestir pero los metales raros nunca los llegué a ver.
Leí con curiosidad este artículo que indexo porque siempre me había preguntado cómo era el comercio de estos metales. Parece casi uno de esos tratos que se hacen con las perlas en el Golfo Pérsico; compradores y vendedor cubren sus manos con un paño para que los otros no vean la oferta y cada uno de los compradores puja por el lote con toques de pulgar en la mano del vendedor. Luego otra ronda en la que se regatea y se lo lleva al final el mejor postor sin saber cada uno cuánto se pagó en realidad.
Quizás los metales raros vayan a resucitar viejas minas dado que esos precios las hacen rentables y la mayoría de ellos comparten menas con metales más comerciales.
Los usos de estos metales son sorprendentes como sus propiedades. Pensar que escribo delatne de un poco de indio, que al lado tengo una carcasa de portátil hecha con una aleación de tantalio y manganeso, LEDs con germanio... un pequeño laboratorio.
Uno nunca sabe a dónde le llevarán sus pasos.