Sunday, March 16, 2008

1551 gracias











"En política he conocido a gente de primera y algún personaje pintoresco. Os muestro a todos mi agradecimiento. La intensidad os la dejo a cada uno".




FOTO: Diario Época, 25/05/2007
Cita: Comentario de Mariano Rajoy cuando compareció por primera vez tras la derrota electoral de 2008.


La soledad de la derrota sólo es comparable a la compañía de la victoria pero en ambos casos no se sabe si serán acaso igual de fatuos los que te rodean que quienes te abandonan.

1551 declaraciones de gracias merecieron los comicios pasados en Gomera; 1550 para cada uno de los votantes de la sorprendente segunda fuerza electoral en este momento, y 1, eso sí,como se le dice a los niños pequeños, super grande para los que otorgaron la mayoría a los primeros.

Lo novedoso es el hecho de dar las gracias. Antes se daban, sí, pero por supuestas. Quizás sea que el principio y el fin de ambos proyectos se están viendo frente a frente y nos queda ver si acaso uno u otro, o los dos, se truncan. Algo por otra parte habitual.

Dar las gracias es una cuestión de talante, buen talante. No significa ceder sino sonreir, independientemente de lo que se piense. Si uno es educado el mundo se vuelve educado, viceversa también y es por eso que muchos dicen que el mundo es como uno se lo monte.

Para los retos del futuro hará falta, además de talante, determinación y es que para afrontar la inestabilidad del ciclo económico actual habrá que bajarse del carro del idealismo y de la globalidad e ir a lo pragmático y a lo particular.

Es una situación extraña para España; una crisis debida a la recesión de nuestro propio crecimiento. Antes íbamos en el vagón de cola y recibíamos los coletazos. La culpa la tenían los de fuera, ahora somos los protagonistas. Se trata pues de un reto singular que si se sabe llevar encumbrará... con la misma facilidad que despeñará si no se sabe.
En esta legislatura no habrá tiempo para "proyectos personales". Como siempre hay necesidades más perentorias, los dineros siempre lo primero, y luego la propia edad: Se cumple el inexorable ciclo vital de vida en activo para muchas figuras de la política española de forma que habrán de abrirse necesarios debates de recambio... elegimos no limitar el número de mandatos para cada cargo. En aquel tiempo eran pocos los comprometidos, ahora abundan aunque muchos comprometidos con lo inconfesable.
En mi opinión son malos los ciclos largos, o incluso vitalicios. Son malos para el conjunto porque los proyectos se agotan y el tiempo mella cualquier energía, se llega a disponer de la vida de los otros de una forma tal vez nefasta para el futuro, también es malo para estos cargos; no crecen más porque se convierten en imprescindibles de su propio juego y luego no pueden salir sin crear dolorosos traumas o resistencias. Eso será algo a cambiar algún día.
Lo fascinante de esta legislatura es que vuelve todo a estar abierto a cualquier posibilidad. Mientras, contemplo con desencanto este fenómeno. Siempre he ido a votar desde que puedo sin embargo creo que las soluciones a lo local, a lo personal, a la búsqueda de una identidad por mi comunidad, no están en lo político. La política es situacional en esos parámetros sino no importaría tanto el dar las gracias ni el convencer al electorado para que den su voto. La fuerza y las respuestas están dentro de cada comunidad y no en sus gobernantes. Ellos administran pero no disponen.