Wednesday, May 21, 2008

John McCain, el otro

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Podría ocurrir. Una cuenta se hace el bodeguero y otra el borracho, o una cosa es Europa y otra Estados Unidos. Recuerdo que en las pasadas elecciones presidenciales norteamericanas de haber sido los europeos teóricos votantes Bush no hubiese sido reelegido pero no pensaron allí lo mismo quiénes realmente deciden.
Una cosa se piensa al poniente del Atlántico y otra al levante.
Ahora mismo tal pareciera desde aquí que la disputa es entre Obama y Clinton, cuando en realidad es sólo un proceso de primarias para dirimir entre dos candidatos del mismo partido. De la presidencia no toca hablar ahora sino en otoño.
Es algo insólito en la historia de EEUU; se les da a elegir entre un candidato de color, una mujer... o la opción de repetir en el ciclo político uno de los partidos de manos de un candidato, John McCain, ya muy mayor.
La raza, el género y las diferencias intergeneracionales se dan la mano en esta compleja triangulación en la que se debe optar por uno de estos "males" o anatemas de la sociedad estadounidense. Estos factores han estado siempre a la base de todos los conflictos y reivindicaciones civiles desde que ese país se constituyó.
De todos esos anatemas el más temido sea tal vez la ruptura de la alternancia política. Dentro de un sistema bipartidista el que uno de ellos mantenga el poder demasiado tiempo crea suspicacias difíciles de conducir... no importa que unos lo hagan mejor que otros pues si el bipartidismo enseña algo es que en ese sistema el ideario debe adaptarse a los retos del gobierno de forma que al final todos deben asimilar psoturas con las que en principio de no estar en el poder podrían permitirse el lujo de criticar en el contrario. Eso acaba desgastando la necesaria identidad que todo partido debe tener para simplemente tener razón de existir.
Si McCain ganara el continuismo político rompería la máxima de que todo cambie para que todo siga igual. En cierto sentido la política estadounidense seguiría profundizando peligrosamente en sus cismas actuales.
Si ganara cualquiera de los otros... no sabemos el rumbo que tomarían las cosas pues sería primera vez.
Pero como en todo, la respuesta la tienen al poniente del Atlántico. Seguro que nos sorprenderá.