Tuesday, February 17, 2009

La justicia del burro

«Las sociedades más maduras son las que no cambian las costumbres y tradiciones, sino que las acumulan y superponen»
Juan Alberto Belloch



A veces la vida da unas piruetas que dejan a sus protagonistas de vuelta y media. Recientemente leí la noticia de que Juan Alberto Belloch había protagonizado una polémica en la ciudad de la que es actual alcalde al proponer el cambio de nombre de una calle; retirar el nombre de un militar vinculado al franquismo por el de Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.
Para un político de izquierdas, dos anatemas a cada cual más espinoso; el histórico y político o el ideológico y religioso.
Para un juez, una simple cuestión de derecho consuetudinario, es decir, aquel establecido por la costumbre.
El primer destino como juez que tuvo Belloch fue aquí, a la isla redonda, a principios de los ochenta y se recuerdan varias anécdotas de aquellos días que saldrían a relucir años más tarde cuando ocupó la cartera de Ministro de Justicia e Interior consecutivamente en los noventa. La más renombrada y que me vino a la memoria la del caso del burro:
Fue un caso donde dos personas discutían porque uno de ellos supuestamente había construído sobre un camino de servidumbre, cerrando el acceso así a la propiedad del otro. Lo controvertido del caso era que en aquellos tiempos el catastro era una catástrofe de errores y desactualizaciones pues hasta entonces la palabra de uno valía para algo... no como hoy donde hasta la de las instituciones debe verse con lupa y recelo.
Así las cosas el denunciante propuso a un testigo singular; el burro de un vecino que hacía años pasaba por allí. Es sabido que el burro es un animal de costumbres y si se le deja volverá incluso muchos años después a pasar por donde antaño hacía. Dejo a los juristas de pro discutir si el burro aquí era testigo o prueba.
Así pues se trasladaron al sitio en cuestión, cargaron al burro y lo dejaron ir solo. Cuando el bicho llegó al muro que cortaba su camino se detuvo, miró a los lados y dio media vuelta para regresar: Había quedado demostrado que allí alguna vez hubo un camino que el burro usaba.
Años después la costumbre vuelve a ponerse en tela de juicio, y se cuestiona al burro, al regidor, por toparse ante el muro del oportunismo... después de todo general golpista o cura radical es tan significativo como pudiera serlo el dedicar una calle a AC/DC, a los países de la Unión Europea o a los sencillos nombres de Sol, Luna, Margarita... lo importante es encontrarla.