Sunday, May 03, 2009

La idea de Mendeléyev

"Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, en efecto, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro cerebro, salvando para la prosperidad y enaltecimiento patrios todos los ríos que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia"
Ramón y Cajal en 1922.

Cuando Mendeléyev dio con la clave de cómo ordenar los elementos químicos en base a su creciente peso atómico seguramente ni de lejos se imaginó que la didáctica de la Química fuera a dar estas vueltas aunque después de todo hoy como ayer el amor por aprender y saber es la clave para hacer atractivos hasta a los fríos, curiosamente algunos no tanto, metales.

El profesor Martyn Poliakoff es un reputado profesor de Química de los materiales de la Universidad de Nottingham, por estos lares más conocida como la tierra de Robin Hood , cuyos trabajos se han centrado en los fluidos supercríticos, espectroscopía del infrarrojo y el láser pero que ha encontrado tiempo entre experimento y experimento para regalarnos junto con su equipo de alumnos el proyecto Periodicvideos.

Consiste en una colección de vídeos dedicados cada uno a un elemento químico; desde el Hidrógeno hasta el Unonoctium, del número 1 al 118. Son vídeos en inglés con concisas descripciones de los elementos centrándose más en sus características físicas y aplicaciones prácticas cuando son conocidas.

Naturalmente que uno repara en el aparentemente estrambótico profesor con ese peinado tan sui generis y las curiosas gafas reforzadas pero al escucharlo hablar uno sólo nota lo interesante de su discurso y su entusiasmo. Un entusiasmo que asimismo parece contagiar a su equipo de estudiantes que sufren por él la por ejemplo agresiva reacción del Potasio con el agua, una explosión de Hidrógeno o derriten con el calor de la mano una pepita de Galio como si fuera chocolate.

Una delicia para reirse un rato aprendiendo cosas curiosas y tan fascinantes. Al mismo tiempo me hacen reflexionar sobre la falta de definición y objetivo de la universidad en España, el oculto talento que parece sólo brillar fuera... me acongoja pensar en la rabiosa actualidad del pensamiento de Santiago Ramón y Cajal.