Wednesday, May 13, 2009

Luz de luna

Al igual que ocurriera en la trama de la serie Luz de Luna, donde una arruinada modelo funda una agencia de detectives junto a un desencantado ex policía quemado, nadie en principio da un duro... y mucho menos presta un crédito al último invento pseudoecologista gomero:
El ayuntamiento de Valle Gran Rey propone ahorrar en la iluminación pública apagando el alumbrado en las noches de luna llena y así aprovechar la luz natural del satélite promocionando de pasada las excelencias turísticas del municipio, también en consonancia con el año internacional de la Astronomía.
Personalmente la idea me parece un acierto. No por contenido sino por su presencia al revés de cómo suelo valorar las ideas de los otros. Es un milagro que haya sido propuesta.
La luna como tal es un objeto fascinante aunque nos lleva acompañando hace varios millones de años, antes de nuestra especie, es tan fascinante que hay teorías a propósito de por qué parece mayor en el horizonte como una respuesta evolutiva de nuestra especie que hace a nuestro cerebro distorsionar su imagen para hacerla más grande siendo todavía controvertida esa explicación. También su papel en la Astronomía es discutido; está claro que es un satélite pero se discute su origen y si, tal vez, sería más apropiado de hablar del sistema Tierra-Luna como un sistema planetario binario y no una mera relación de planeta y satélite dado que la masa de la luna en proporción a la Tierra es mucho mayor que en el caso de otros planetas conocidos.
La luz de la luna es un tipo de luz polarizada; la luz del sol es reflejada por la superficie lunar en determinado ángulo que elimina ciertas bandas del espectro y por eso se producen curiosos fenómenos:
Bajo la luz de la luna todo el paisaje y los objetos pierden el color bajo nuestra percepción, y sólo los tonos blancos o cremas se realzan y brillan más siendo el caso de varias flores nocturnas... curiosamente la burundanga o borrachero entre ellas, o los racimos de uva blanca que resplandecen ... siendo una visión muy parecida a la que tienen los perros del mundo. Se trata de ver el mundo en el mismo tono que las primeras emisiones de TV en España en una escala de grises.
Pero este efecto dura poco, al cabo del tiempo el color de las cosas nos parecerá azulado siendo el efecto de Purkinje la causa. El azul es un color que relaja pero bajo esta luz la gran mayoría de nosotros no podremos leer, y aquéllos aficionados a los acuarios sabrán que usando luz de luna artificial conseguirán reducir el estrés de sus peces de acuario e incluso conseguir que se reproduzcan con mayor facilidad algunas especies.
Es discutido si es por la propia luz de la luna o por sus fases que por la noche las plantas no realizan la fotosíntesis en la misma intensidad que por el día pero sí se incrementa la maduración de los frutos, es decir, el proceso enzimático se acelera, por eso bajo "la luna de la cosecha" en otoño es que todo madura más rápidamente y al mismo tiempo... bien lo recordarán quiénes trabajaron en las zafras de los tomates y aunque en Canarias no es habitual, bajo esta luna los agricultores recogían las uvas. En Canarias sí se sabe que para podar las vides debe hacerse entre el ciclo que comprende la menguante de febrero y la de marzo porque es cuando menos savia corre por la planta, y nada de dejar en la tierra las papas cavadas de un día para otro para recogerlas pues si les da la luz de la luna se pondrán verdes... claro que hoy día lo más probable es que no les den tiempo a broncearse bajo esta luz los amigos de lo ajeno si a uno se lo ocurre dejarlas en el llano sacadas de la tierra.
De todas estas curiosidades queda la más espectacular... la luz de la luna provee magníficas fotografías de larga exposición. Como muestra uno de los trabajos de Wally Pacholka sobre una playa de California. Aunque para el común de los mortales estos consejos permitirán obtener interesantes efectos. Aporto una fotografía del eclipse lunar de 2007 y una tomada a pulso de la luna llena sobre el Roque Cano.
Lo más probable es que esta iniciativa sea otra "flor de luna" o flores de un sólo día a las que estamos acostumbrados y no llegue a prosperar el invento. A lo mejor queda como un apagado simbólico en fechas determinadas pero en esta isla que ya ha visto cosas como el "vino espumoso de plátano", el "caviar de erizo", el "sirope de cilantro"... y las que le quedan por ver, sólo cabe el recordar el viejo optimismo gomero; "de ilusiones también se vive, m´hijo"... y hacer como Ana Gabriel, cuando le rogaba a la luna pidiendo por su amante: "-Luna, tú que lo ves, dile..." Y besar un futuro mejor para la isla y no este desencantado presente.