Saturday, April 10, 2010

Ser educado hoy

Contestador Automático del Teléfono del Colegio:


¡Hola! Le habla el Contestador automático de nuestro Colegio:


Para atenderle de la mejor manera posible y con la intención de conectarlo con la persona adecuada, por favor escuche todas las opciones antes de hacer su selección:


-Mentiras para justificar la ausencia de su hijo: Pulse 1
-Excusas para justificar que su hijo no trajo hechos los deberes: Pulse 2
-Para quejarse de cómo hacemos nuestro trabajo: Pulse 3
-Para dar por culo, en general: Pulse 4
-Para preguntas sobre información no recibida, pero que ya fue enviada en una nota individual, en la página Web del Colegio y en diferentes comunicados remitidos con anterioridad: Pulse 5
-Para solicitar que su hijo tenga mejores notas, sea promocionado de curso, vaya el primero, etc. : Pulse 6
-Si Ud. desea golpear, insultar o pegar a alguna persona del equipo docente: Pulse 7
-Para solicitar que echen del Colegio al profesor que le cae gordo a su nene: Pulse 8
-Para quejarse de que hace frío en el patio, de que el suelo está mojado cuando llueve, de que le salen gotitas de sudor al nene cuando hace ejercicios de Educación Física y demás gilipolleces que se le puedan ocurrir: Pulse 9
-Para quejas sobre el servicio de transporte, comedor, actividades extraescolares, aula matinal y demás servicios extras del Colegio: Pulse 0

Si Ud. es consciente de que su hijo es el principal interesado en las buenas relaciones dentro del aula, el responsable de su participación en las clases, el primer responsable de la realización de sus tareas escolares y usted sabe que los primeros educadores son los padres y que los docentes no son responsables de la falta de esfuerzo de su hijo:
¡¡¡Que Dios le bendiga y que tenga un buen día!!!
Hubo un tiempo en que habían dos escuelas; una en casa y otra en el colegio. En casa te conocían y eras como eras, en el colegio cabía la oportunidad de reinventarte, de crearte un ser alternativo.
A veces me siguen mandando correos en cadena, personalmente me resultan aversivos y muchas veces ni los abro pero en esta ocasión, tal vez por la sequía de información, abrí uno y me hizo reflexionar sobre lo que era y lo que es la escuela. Está escrito con un humor negro bastante logrado... no me imagino grabando un mensaje en un contestador así por más que muchos se merezcan una respuesta como esa, o más gruesa.
Resulta evidente que las cosas han cambiado, o más bien las hemos hecho cambiar pues después de todo también todos fuimos niños y no debió de quedarnos un buen recuerdo de las escuelas de nuestra vida toda vez que estamos intentando destruirlas o delegando responsabilidades como la moda en política de hoy día.
La escuela se ha convertido en la guardería, el almacén donde meter a los chicos todo el tiempo necesario para que sus padres, curiosamente, puedan conseguir ingresos a cambio de su tiempo y mantenerlos ocupados.
Los alumnos se han convertido en hijos; ya el colegio es su sitio de reunión e intercambio social, después de todo pasan la mayor parte de su tiempo ahí pero siguen necesitando "crecer como personas"... no habiendo tiempo en el seno familiar qué mejor opción que convertir al colegio en el sitio donde se externalizan problemas de relación, valores, convivencia.... y luego muchos padres se enfadan y preguntan hasta qué punto la escuela puede usurparles ese papel.
Han surgido así interesantes debates sobre el papel moderno de la escuela, el alcance de la educación, como gestionar y hacer más eficiente el sistema educativo o de cómo éste influye y es influido por la sociedad... hemos asistido a  fenómenos no tan interesantes de vivir o presenciar como es el caso de agresiones de padres hacia profesores, un aumento de casos de acoso escolar o últimamente una tendencia hacia la segregación escolar en base a criterios económicos, religiosos o simplemente de género.
Pero en todo este camino de evolución algo ha permanecido igual, o se aferra a intentarlo, y ese ha sido el cuerpo docente. Son los únicos que se han quedado atrás:
Se tiende a pensar que las reformas educativas van dirigidas sólo a los alumnos y a los contenidos pero lo cierto es que el trasfondo de todas ellas ha sido intentar redifinir el papel de la docencia como trabajo y el de sus trabajadores. Y aquí ha ocurrido por un lado que la falta de definición del docente ha hecho que la profesión haya perdido valor social y por otro que el trabajo docente haya sido equiparado con otros que poco tienen que ver, primando un supuesto valor "público", es decir, para mantenerse en su antigua posición han pretendido equipararlos en funcionamiento con el funcionariado y eso es poco adaptado, no sólo para la docencia que es después de todo despertar en los alumnos la curiosidad hacia lo nuevo y el conocimiento, a experimentar y a la autonomía.La estructura tampoco ha cambiado... sigue siendo el estigma de la universidad en España su manifiesta endogamia.
Mientras todos coinciden en que el alumno ha cambiado en sus necesidades y características, mientras los gobiernos intentan remodelar desde una perspectiva económica el sistema educativo, mientras los padres y el modelo de familia ha cambiado con más o menos acierto... el maestro sigue con su librillo y mirando a la pizarra de espaldas a la clase. El inmovilismo, el aferrarse a una supuesta seguridad laboral similar al funcionariado ha hecho que la docencia pierda peso y valor social.
El valor de un profesional empieza por el valor de su propio trabajo no porque haga falta el propio trabajo.