Sunday, September 26, 2010

Ópera prima

No es un secreto; me alegra mucho ver el progreso de los otros. A mediados de mes visité El Hierro en un viaje que empezó algo accidentado ya que el huracán Julia estaba enviando un terrible mar de fondo y calima hasta estas latitudes de forma que el viaje en ferry estuvo movidito y más largo de lo previsto... y en el Puerto de La Estaca menos mal que la maleta pesaba algo porque estaba ventoso el día. Pero tras toda tormenta viene la calma.
El viaje dio para mucho; ver a una antigua compañera de universidad, visitar sitios señeros, bañarse en limpias aguas... y asistir al anuncio del inicio del rodaje de una película por su director.
La película se llamará "La Isla del Fin del Mundo" y el anuncio era para decir que ya era una realidad en marcha, no uno de esos inacabables "proyectos".
Naturalmente que no conocía a ninguno de los asistentes, sólo acompañaba a mi amiga pero curiosamente la edad hizo que viera en ellos la misma ilusión que en un evento pretérito similar; cuando en la Gomera promocionaron "Guarapo" o más recientemente en Lanzarote "Mararía"... en Canarias se dan curiosas paradojas; ni en la Gomera ni El Hierro hay cines, al menos que tengan una cartelera actualizada con frecuencia pero el cine como tal, hacer cine, sí es un arte muy extendido en las islas de las que han salido numerosos profesionales e incluso hay un festival anual con cierto renombre y de vez en cuando premieres de películas en las islas capitalinas.
Lo trascendente de todo eso es tal vez que estas películas producidas en las islas generan una onda en el tiempo que perdura en la memoria hasta más allá de las ideas... una de mis tías aún guarda con cariño la foto de los extras a bordo del barco que sirvió para el final de Guarapo, muchos de ellos ya fallecidos, cuando el capitán grita aquello de "-Rumbo al Norte".  Los chicos de la generación anterior a la mía aún recuerdan la proyección de la misma en el colegio; los mayores llorando recordando aquéllos tiempos de emigración y el oculto mensaje nacionalista de la película.
Ahora, con suerte, será El Hierro quien tenga su futuro ávatar en el universo cinematográfico, en otro tiempo y en una realidad distinta. Confío en que trascienda la isla y sobrepase aquella dulce crítica a Mararía en su día cuando la definieron como "melodrama de sabor isleño"... que sea recordada como el principio de un nuevo cine, sin complejos y más abierto, de mensaje y emoción más profundos dentro y fuera de la ínsula.
Ah, cortesía obliga; gracias por haberme invitado.