Sunday, January 13, 2013

Publicaciones

Uno no sabe a dónde le llevarán sus pasos. Aunque hayan sido pasos dados ya por otros en pretérito tiempo siempre es un descubrimiento.
El otro día por fin fui a Tenerife a recoger un ejemplar de todos los libros en los que había participado en años anteriores.
Bien fue aportando fotografías de lugares concretos de la Gomera o bien prestando logística durante algunos fines de semana para que el autor pudiera conocer, visitar o tomar el mismo las fotografías de lugares o edificios singulares.
De esta experiencia aprendí muchísimo pues comentábamos sobre el mundo editorial y cómo se gestan y van evolucionando estos proyectos que acaban convertidos en libros.
Para mí es algo raro ver mi nombre en la lista de colaboradores de todos ellos, alguna de mis fotos y recordar algún pasaje por la conversación concreta sobre el particular en su momento .
Cuando colaboraba, recuerdo, pensaba en aquellos/as que estaban lejos de la isla o que sólo su curiosidad les llevaría alguna vez a ella... y al acabar las jornadas sí pensaba en aquellos para los que en el futuro sí estaría lejos la isla. Tal vez era un pensamiento muy parecido al de los padres sobre sus hijos; empiezan con la ilusión de su crecimiento y acaban con la esperanza de que ese crecer haya sido sano.
Bueno, ahí quedan, tal vez vayan a ser mi mensaje en una botella para las generaciones futuras. Ahora también soy parte de algo, en este caso del pasado.