Monday, May 29, 2017

St Neots

 Pronto hará un año desde el inicio de una nueva etapa vital. Quiero pensar que ha sido el azar quien me ha hecho venir a esta pequeña ciudad del este de Inglaterra pero posiblemente no sin antes un trabajo previo y poco azaroso de a su vez búsqueda de trabajo.

Hecho de menos el silencio y la lontananza azul de donde vengo. Sin embargo aquí la periodicidad de las estaciones me ha llamado la atención con nuevos colores, flores y amaneceres... ahora en los días claros mi lontananza es verde.

A menudo recuerdo la vida que dejé aparcada: Ya sé que de los viajes no se vuelve igual que como se fue ni las cosas seguirán como se dejaron pero tengo la esperanza de que vayan a ser mejores al menos.
De entre lo que se ha dejado atrás, las experiencias y los amigos ha sido lo más preciado. Las primeras me han servido para tomarme con calma los cambios y saber estar. De los amigos me ha reconfortado enormemente que han prosperado. La familia, como la isla, viven dentro de mí y aunque me preocupan sé que a su manera están bien.
Ahora debo encontrarle un nuevo sentido a esta experiencia de expatriación. Mi viaje a Ítaca apenas empieza. Por lo pronto seguiré la máxima de hacer de mi trabajo mi mejor legado y llegado el momento, irme como llegué; en silencio.
Mientras, cada día es un descubrimiento y una plegaria de agradecimiento, y es que para esta tierra sólo tengo una palabra: Gracias.