Sunday, May 01, 2011

Primero de Mayo

Esta mañana me sorprendieron varias cosas; la primera la foto adjunta, y la segunda cómo han pasado de puntillas por la fecha de hoy en los principales diarios... parece que el Día del Trabajador fue el pasado 30 de abril cuando se dio a conocer los datos de la EPA. El triste resultado tras cuatro años de periodo recesivo; 4,910.200 parados.
En los "tiempos de antes", el primero de mayo solían desinflarlo programando la Liga de Fútbol de tal forma que algún partido importante coincidiera con la fecha y así uno decidiera dónde era mejor comerse el bocadillo, si en la manifestación o en la grada.
Me pregunto si nos lo merecemos... yo creo que los actores de esta situación no, léase políticos y casta bancaria, pero sí por la parte que nos corresponde como sistema, pues el sistema lo somos todos. Nuestra particular recesión no es más que la suma combinada de dos factores principales; un modelo productivo poco eficiente (tendemos al monocultivo, a una sola actividad principal, sea la región de España que sea, no diversificamos) y podremos ser una sociedad "abierta" y hasta divertida pero no madura en cuanto al significado que el trabajo debe tener en nuestras vidas; toda nuestra legislación, nuestro mercado de trabajo, está basado en la idea de la fidelidad del trabajador y de la empres y durabilidad en el puesto...ambas verdades algo tambaleantes. 
La foto, falsificación o no, a mí personalmente me resulta increíble que se tarden tres meses en colocar tres farolas por 973€, ilustra otro fenómeno para mí más preocupante. Bien es verdad que lo fácil es decir que es un ejemplo de lo pernicioso de las políticas proteccionistas del empleo, que es un caldo de cultivo para vagos y que se consigue con eso el voto cautivo pero no... hay algo más profundo, íntimo: Es un ejemplo de deflación laboral.
La deflación laboral es cuando tu trabajo no vale nada o poco, cuando da lo mismo que lo hagas bien o no, o que incluso no lo hagas, cuando vale más que te lleven el sueldo a casa que no estar molestando en el trabajo. España corre el riesgo de convertirse en una gigantesca Marienthal donde la tristeza del paro acabe por apagar el poco espíritu de superación de una generación que tiene que sacar al país adelante.
Que este primero de mayo haya pasado de puntillas lo dice todo, aún cuando no haya dicho nada.